Desde hace tiempo, Ánsar había escuchado las risas y los aplausos que venían de este lado, así que tomó la mano de Ana y se acercó.
Domingo recuperó rápidamente su compostura y le sonrió. Intercambiaron algunas cortesías y, de manos de los sirvientes, tomaron unas copas de vino que bebieron de un trago.
Después de beber, no olvidó preguntar: "¿Cuándo tiene planeado regresar a la zona austral, Presidente Ramírez?"
"El proyecto conjunto del Hospital acaba de completar un tercio, ¡así que al menos