Juan levantó la vista y la miró en silencio.
En la comisura de sus labios seguía una sonrisa, pero en lo más profundo de la mente de Diana, sintió como si algo hubiera cambiado.
Debe ser solo una ilusión... ¡Sí, Juan está completamente entregado a ella!
Diana mostró su sonrisa más encantadora, se acercó a él con ternura, pero de repente sintió que su hombro fue agarrado con fuerza. Se detuvo y vio la mano de Juan apretando su hombro, empujándola sin decir palabra.
"Juan, tú..."
"Nuestra relación