—Así es. La llamé, nada más.
Cuando Natalia escuchó eso, se le fue el color de la cara.
Era cierto que Lucía no había dicho nada y que, cuando habló con Brenda por teléfono, se había limitado a contarle la verdad sobre la situación de Natalia.
¡Era esta última la que estaba demasiado ansiosa por estar en la nueva obra de Brenda y por poder mostrarse ante esa directora famosa!
¡Por eso Lucía se había logrado aprovechar de la situación!
En ese momento, Natalia temblaba de rabia.
Rechinó los diente