Polo Juárez frunció el ceño mientras sus ojos se entrecerraban.
Lucía García también quedó sorprendida, recordando vagamente la última vez que Andrés Serrano y Carla Juárez vinieron de visita, llevando algo con ellos.
—Esas cosas siempre han estado en la cocina, pero nunca les presté atención—, suspiró tía Josefina. —Hoy quería hacer un caldo de dátiles rojos con nido de golondrina para señorita Lucía, así que las saqué. ¡Quién sabe que podría llegar a ser de esta manera!
Polo Juárez adoptó una