Una vez instalada en Ciudad Central, Lucía recibió una llamada de una empresa para una entrevista.
La entrevista fue bien y pronto empezó a trabajar en su nueva empresa. Después del trabajo, se iba a casa a cuidar de su madre, y los fines de semana visitaba a Emilio en la escuela para ayudarle a traer algunas necesidades cotidianas.
Los días pasaban y pasaban, como volviendo a aquellos tiempos sencillos y tranquilos.
Polo siempre estuvo a su lado en silencio, sin molestarla. Solo iba a su casa a