Lucía presionó las comisuras de su boca no sabiendo qué actuar.
Aún sin saber cómo tratar con él. Polo dijo con una cara tranquila.
—Te cuidaré.
La cara de Teo cambió, —No, no hace falta, no me refiero a ti...
—Excepto Lucía, solo me quedo yo.
—Polo...— Teo mantuvo en silencio durante mucho tiempo,— O sea, llama a Fernando.
—Fernando también estaba levemente herido, y después de que se hizo el vendaje, le pedí que volviera a descansar.
...
—No importa —Polo sonrió con burla—. Puedo cuidarte bien