—¡Teo!
Los ojos de Polo estaban sombríos, y un aura feroz y opresor lo rodeaba.
—¿Quieres morir?
—Oye, ¿parece que tienes miedo?
!Polo de repente levantó la mano y lo agarró de la garganta!
Teo se sorprendió. Solo podía sentir que la fuerza que presionaba su cuello aumentaba y se le hacía cada vez más difícil respirar.
—Tú...
Polo se entrecerró los ojos ligeramente. Su semblante no era nada menos feroz que las mafias que Teo había visto.
Teo levantó la mano con dificultad para agarrarle la muñec