El Jorge que acabó de ver era un poco diferente. En el pasado, siempre lo golpearon en prisión, pero cuando Jorge lo vio hacía un momento, le sorprendió el aura impasible.
Además, estaba casado y,¿tuvo una esposa?
Siempre que fuera una mujer con el cerebro funcionado, debía huir de él.¡Quién se atrevía a casarle!
—Ten cuidado al investigar, no filtres la noticia.— Teo López encendió un cigarrillo, respiró hondo y lo escupió.
—Señor, parece que la esposa de Jorge lleva muy bien con la señorita Ly