Polo no habló, pero su respiración se volvió más pesada.
Su teléfono sonó y se envió un correo electrónico.
Polo pasó las informaciones.
Efectivamente, como pensaba, este Teo López tuvo choques con el verdadero Jorge.
—Señor —continuó Omar a su lado—, Cuando Teo López tenía dieciocho años fue encarcelado por el delito de herir intencionalmente a personas, y fue sentenciado a diez años, pero debido a su buena conducta en prisión, salió dos años antes.
—En los últimos dos años, por el área del pue