Capítulo 91. Dante se quiebra
La noche parecía más estrecha cuando volvimos al refugio. Un silencio pesado, casi líquido, se colaba por las paredes de concreto, como si cada habitación hubiera absorbido la explosión en el palazzo y ahora la estuviera repitiendo en un eco constante.
Dante caminó por delante, sin hablar, con los músculos tensos como si estuviera a punto de romperse en cualquier dirección. Verona se quedó atrás, revisando la tableta con la expresión de quien intenta recomponer un rompecabezas psicótico. Yo ava