Dylan había regresado de un viaje de negocios a Coralia, y lo primero que hizo fue arrastrar a los demás a tomar unas copas.
—¡Vamos, vamos, a beber... hoy no volvemos hasta estar completamente ebrios!
Dylan intentaba animar el ambiente con esfuerzo.
Tan pronto como Santiago entró en el bar Noche Estelar, su rostro estaba tenso, irradiando un aura sombría y resentida, permaneciendo en silencio mientras bebía.
¡Dos días habían pasado!
No había regresado a la Villa de Los Pinares en dos días, y ¡V