—Gracias al padre de la novia, ahora puede tomar asiento en la mesa principal —anunció el maestro de ceremonias.
Este comentario sorprendió a los presentes.
Sin embargo, Alba miró la espalda de Santiago, que estaba justo frente a ella, y decidió no cuestionar el protocolo, asumiendo que era algo planeado por Santiago. Incluso le dijo a Francisco, —Papá, baja del escenario.
A pesar de sentirse incómodo con la situación, Francisco no se atrevió a contradecir el protocolo establecido por la Cor