Esa risa, cargada de sarcasmo, hizo que todos se sintieran incómodos.
Luego, Santiago dijo:
—Es una buena noticia que Alba esté embarazada, pero ¿quién dijo que el hijo es mío?
Esa pregunta dejó a todos atónitos. Greta no pudo contenerse y exclamó, —¡Santiago, cómo no va a ser tuyo! Aquella noche, solo tú y Alba tuvieron relaciones.
Santiago mostró una expresión de desprecio y la interrumpió, —Alba, ¿no les contaste lo que realmente pasó esa noche?
De inmediato, todas las miradas se dirigi