Una extraña avería.
Durante toda la noche, acostado en su cama, Andrés pensaba en el futuro que podía tener al lado de Blanca, mientras su mirada exploraba por la ventana, y las dudas de si esto funcionaría o no, eran cada vez más fuertes.
— ¿Valdrá la pena seguir luchando por esto Blanca? ¿O quizás deba alejarme de ti?— Pensaba mientras leía los mensajes de la bella Darla, y es que ella, lo había impactado con su bella sonrisa.
A la mañana siguiente...
Mientras todos desayunaban, Don Cheto le pidió a Andrés