**CAMILA**
Y entonces su voz, grave, cercana, rompe el silencio con una simple frase que me atraviesa de lleno:
—¿Cómo has estado?
El aire se me queda atrapado en los pulmones. No importa cuántas veces haya imaginado este encuentro, cuántas noches me haya repetido que, si algún día sucedía, estaría preparada… nada de eso sirve ahora. El sonido de su voz real es un golpe que destroza todas mis defensas, como si las murallas que construí a base de orgullo y dolor se derrumbaran en cuestión de seg