**HENRY**
Camila y yo permanecemos frente a frente.
Ella sigue sentada en la cama, la piel pálida, los ojos cansados… pero hay serenidad en su mirada. Esa calma que no grita, pero que dice más que mil palabras. Una calma que duele porque llega demasiado tarde.
—Tenemos que hablar de lo que dejamos pendiente entre nosotros —digo al fin, rompiendo el silencio que parecía eterno.
Ella asiente despacio, sin sorpresa, como si hubiera estado esperando este momento.
Camino hacia ella y me siento al bo