Stefanos
Ella estaba en el escenario. Y el salón... en silencio.
No era el tipo de silencio vacío, sino el que precede a una tormenta. Un silencio que reverencia, que espera... que siente. Y Nuria hacía que todos sintieran.
Sus dedos se movían con una precisión absurda, como si el violín hubiera nacido con ella. La música llenaba cada rincón del salón con algo antiguo y al mismo tiempo nuevo. Era fuerza y herida. Era danza y guerra.
Mis ojos estaban fijos en ella. E incluso intentando mantener