191. Hasta el final
Rylan
El silencio de la noche siempre fue mi lugar de refugio.
Ahí, entre el sonido distante de las hojas y el brillo frío de la luna, conseguía respirar. Olvidar por un segundo que mi corazón ya no estaba entero.
Pero esa noche... no era solo la soledad lo que me acompañaba.
Sentí su olor incluso antes de oír los pasos. Dulce, familiar.
Cerré los ojos por un instante, intentando decidir si debía voltearme o no. Mi cuerpo decía que sí, mi lobo aullaba por ella. Pero mi mente... ella siempre gri