Habían pasado cuatro días desde que nos hicieron la prueba para ver si somos compatibles con Eros, ahora solo esperar los resultados. Dios, esto era una calamidad, no quería estar por nada del mundo en los zapatos de Virginia, miro a mi hijo ya de once meses, el tiempo pasaba muy rápido, era una cosita bella exacta a su padre, mis dos hijos no parecían colombianos, son monitos de ojos azul claro. Le di un beso y lo acosté en su cama cuna, salí de su habitación y vi a mi marido escuchando a esco