La pareja de rubios caminó hasta la vieja habitación de Eduardo, donde el rubio se asombró al ver que el lugar seguía limpio y todo estaba en su lugar, tal y como lo dejo ese día.
- Wow... totalmente limpio y ordenado – menciono asombrado.
- Parece ser que mamá, sigue ordenando que tengan limpia tu habitación – opino Jenny, mirando que hasta la ropa estaba limpia y había algunas nuevas de tallas diversas.
- Creo que siempre me ha esperado.
- Yo igual – reclamo Jenny.
- Perdón mi amor no pensé q