Helena se dejó bañar por Mercedes, quien se notaba un poco triste al ver a su reina con esa actitud, ya que parecía una muñeca descuidada que ya no pensaba ni en cuidarse a sí misma.
Con cuidado, la sacó de la tina y la seco.
- ¿Qué vestido le gustaría usar hoy majestad?
- No se.
- Le parece bien este hermoso vestido color azul con blanco – indico ella sacándolo del armario – ya ve que el rey lo mando a hacer especialmente para usted, porque así resaltan más sus ojos.
- Casi todos mis vestidos,