Mundo ficciónIniciar sesiónLa bella época medieval donde los reinos se unían en enlaces matrimoniales por alianzas, poder, tierras o a veces por supervivencia. Lamentablemente esta es una época donde toda la riqueza y abundancia era eclipsada con la desigualdad de género porque en esa época un omega solo era un bello adorno que uno poseía para presumir y para tener en casa para procrear hijos. Las cosas eran normales o cotidianas, pero estas reglas podrían cambiar tras el matrimonio arreglado entre el reino Prats y Franco.
Leer másLos días, semanas y meses comenzaron a transcurrir de forma normal, como siempre, ya que el tiempo no se detiene por nada ni nadie, una lección un poco dolorosa para Helena, quien debió seguir viviendo a pesar de la ausencia de su amado Antonio.Prometió no volver a llorar por su amado, en vez de eso, busco escribir y narrar todas y cada una de las vivencias y aventuras que vivió mirando crecer a sus hijos y nietos, buscando crear nuevos y valiosos recuerdos, los cuales compartiría con su alfa cuando se reencontraran en otra vida.Aunque hubo un momento en donde la fortaleza de ella nuevamente flaqueo y fue cuando tuvo que despedirse de su padre, quien murió de vejez. Todos estuvieron pendientes de ella, incluyendo los mininos, pero tras un día de soledad, busco regresar a ser la misma de siempre para apoyar a sus nietos, ya que ellos lloraron por ella.Era verdad que ella se caracterizaba por ser alguien muy fuerte, pero hasta el más fuerte puede tener momentos donde de debilidad, tr
Helena se dejó bañar por Mercedes, quien se notaba un poco triste al ver a su reina con esa actitud, ya que parecía una muñeca descuidada que ya no pensaba ni en cuidarse a sí misma.Con cuidado, la sacó de la tina y la seco.- ¿Qué vestido le gustaría usar hoy majestad?- No se.- Le parece bien este hermoso vestido color azul con blanco – indico ella sacándolo del armario – ya ve que el rey lo mando a hacer especialmente para usted, porque así resaltan más sus ojos.- Casi todos mis vestidos, el los mando a hacer con sus respectivas joyas – opino ella triste.Mercedes solo dejo escapar un suspiro, antes de empezar a ayudar a su ama y con cuidado colocarle el vestido y sus zapatos a juego.- A ver venga, vamos a arreglarla para que lusca hermosa para ver a su nieto.La pelinegra solo hizo una mueca y se dejó sentar frente a su tocador, mientras sentía como empezaban a cepillar y secar su cabello, en silencio.- Ma… majestad – empezo a hablar Mercedes – sabe, su padre tiene razón – op
Sin que nadie pudiera notarlo, Antonio miraba esa escena sintiendo una gran tristeza embargarle, donde busco acercarse a su amada para tratar de secar sus lágrimas, pero no podía.“Perdóname mi amor, estoy haciendo que sufras mucho, pero sabes le agradezco a la vida por dejarme conocerte y así aprender lo que era la felicidad” – dijo alzándose para andar hasta donde estaban sus demás hijos y ver al pequeño bebe – “bienvenido a la familia pequeño James, cuida mucho a tus papas y abuelitos” – hablo notando que el pequeño le sonreía.Antonio sonrió ante esa tierna imagen y en eso vio que aparecía una puerta cerca de él, la cual se abría y proyectaba una luz algo cegadora, por lo cual el castaño se giro a ver a su familia.“Adiós…” – susurro antes de girarse para cruzar esa puerta, para pasar a una vida.Ignorando la partida del alma de su amado, Helena seguía sujetando con fuerza el cuerpo inerte de su Antonio.El medico corrió enseguida para revisar los signos vitales del mayor, pero su
Tras confesarle la verdad a Erik, Antonio se miraba un poco más relajado al notar que su suegro acepto guardar el secreto y le prometió cumplir su ultima petición, por lo cual regreso con ellos al reino Prats para vivir con ellos una emporada; donde nadie lo cuestiono, porque asumieron que lo hacía para alejarse un poco de los recuerdos, ya que todo en el castillo tenía la marca de Aurora.Helena estaba feliz de tener a su padre cerca e igual buscaba distraerlo y ocuparlo para que no se la pasara extrañando todo el tiempo a su madre, otras veces era acaparado por la pequeña Sara, quien le pedía jugar con ella y los mininos o le llamaba para que él le ayudara con sus tareas.Por su parte Antonio buscaba vivir al máximo sus últimos días, buscando mimos de su esposa y divirtiéndose con su hija menor y dándole consejos a su hijo; aunque se podía notar que con el pasar de los días sus energías se iban desvaneciendo poco a poco; algo que noto Helena, por lo cual buscaba cuidarlo y hasta le





Último capítulo