- Oye papá – le llamo Eduardo.
- ¿Dime?
- Y ahora… ¿qué pasara?
- ¿A qué te refieres hijo?
- Sobre lo que acaba de ocurrir y…
- Hijo, yo busque liberar esas almas para que no les llegaran a afectar en el futuro y ustedes puedan tener una vida feliz, sin llegar a tener algún problema o intenten recordar algo que nunca fue parte de su vida – explico el castaño.
- Hm… entiendo – dijo entrelazando su mano con Jenny, quien le sonrió.
- Yo solo sé, que eso fue extraño – indico Alejandro, pero en eso