De esta forma empezaron a pasar los días, donde se podía respirar una gran felicidad y armonía… o así eran las cosas, hasta ese fatídico día donde Helena se entero por una carta que su madre habia fallecido.
Sin perder tiempo ella, junto con su familia se fueron inmediatamente al reino Franco, para ir a ver a Erik, donde ellos llegaron justo el día del velorio.
Al ver el carruaje de su familia llegar, Jenny y Eduardo fueron a recibirlos.
- Jenny… ¿qué? ¿qué paso? – pregunto angustiada la peline