Antonio ahora se sentía muy feliz y tranquilo, ya que su amada siempre sabia como clamar sus dudas.
- Sabes mi amor – le llamo tomándola de la mano - ¿hace cuanto no lo hacemos? – le pregunto coqueto.
- ... – Helena se sonrojo mirando la sonrisa de su esposo - debes esperar hasta la noche – le susurro y así tomaron asiento para comer con todos.
Al comenzar el almuerzo, todos los invitados empezaron a comentar los cambios y avances que tenían en sus reinos con referente a la escuela y las nuevas