Habían terminado de demostrar su amor a altas horas de la mañana, pero justo cuando Helena estaba por acomodarse y dormir un poco, sintió como su amado la cargaba para lavarse.
- Antonio podemos hacer eso al rato – se quejó ella.
- Jeje no mi amor, debemos arreglarnos – menciono besando sus labios.
- ¿Qué? ¿Por qué?
- Porque tenemos que estar presentables para la visita de una omega muy especial – indico feliz y risueño.
- … - Helena arqueo la ceja, ante ese comentario donde empezaba a sentir a