Antonio miro esa interacción y suspiro.
- ¿De casualidad no sabes donde podría estar?
- No – indico un poco triste el espíritu - nunca llegue a encontrar el escondite especial de Jenny, por eso no he podido visitar la tumba de nuestro bebe porque ahí lo oculto – indico triste.
- Imagino que ella trato de decírtelo, pero ocurrió esa embocada.
- Tal vez sí, aunque igual no me dejo verlo.
- ¿Quieres decir que no viste su cuerpecito? - pregunto sorprendido Antonio.
- No... de hecho creo que ella si