— ¡¡!MIAAAAA!!! el Náhuatl Alejandro, le susurraba a la bella Alfa Baily, al oído, había encontrado a su tan anhelada pareja destinada en una fortaleza en el medio oriente en medio de una guerra, era para morirse la forma en la que la diosa luna le mostró a su destinada
Fue sorprendente para el Náhuatl, como la Alfa se movió con destreza y cambio de lugar, ahora era ella quien le susurraba al oído
— ¡¡¡MIOOOO!!! eso solo lo podía hacer una loba Alfa, de no serlo solo se dejaría tomar, pero en c