El furioso Alfa en verdad creyó que con la amenaza que le acaban de hacer a su luna, ella entendería que era mejor no provocarlo, cuándo lo hacían enfadar no paraba hasta sacarse toda la irá del cuerpo, cientos habían muerto así, jugaron mucho con su suerte y acabaron muertos por la garras del más sanguinario de los Alfas Ferragamo
¡No! no voy a terminarlo, voy a asistir a la boda con Ulises, tal cómo lo había planeado, después nos iremos y me casaré con él, no quiero ser tu luna, no quiero ser