POV DE SIMEON
—Podía escuchar la voz de la Luna discutiendo contigo desde diez pies de distancia —dijo Selena al entrar en mi habitación con su habitual calma, sosteniendo un cuenco humeante de hierbas amargas.
—No le hagas caso —respondí, forzando una leve sonrisa—. No quiere que vaya al territorio del Clan Nax mañana.
Tomé el cuenco de sus manos; el olor amargo ya me revolvía el estómago.
Los ojos de Selena se mantuvieron fijos en mí mientras bebía.
—Escuché sus amenazas, Alfa —dijo en voz ba