PUNTO DE VISTA DE KIRA
Las Hermanas de la Misericordia Velada se desplazaban por la Ciudadela como una niebla gris y suave.
Eran seis, tal como se había informado, más tres asistentes. Sus túnicas eran del color del humo de leña, simples y sin adornos, con capuchas profundas que mantenían sus rostros en sombras. Caminaban en silencio, con las manos ocultas dentro de las mangas opuestas, y sus pasos no producían sonido alguno sobre el suelo de piedra. No parecían mirar nada y, sin embargo, sentía su atención sobre mí de una forma que me erizaba la piel. No era la evaluación de un guerrero. Era el escrutinio lento y paciente de un jardinero revisando la tierra en busca de plagas.
Jason había ordenado que se alojaran en el ala de invitados, una serie de estancias luminosas con vista a los jardines de hierbas. Era una ubicación estratégica: lo bastante cerca del corazón de la Ciudadela para observar, y lo bastante lejos de los aposentos reales como para no representar una amenaza inmediat