El otoño de 2048 trajo consigo una revelación inesperada.
Lena crecía a ojos vista. Con seis meses, ya se sentaba sola, gateaba con determinación, y sus ojos oscuros seguían cada movimiento, cada luz, cada sombra con una intensidad que inquietaba y maravillaba a partes iguales.
Erik, con nueve años, se había convertido en su traductor oficial. Cuando Lena señalaba algo y gorjeaba, Erik sabía lo que quería decir. Cuando Lena se quedaba mirando fijamente un rincón vacío, Erik explicaba: "Está vie