El verano de 2048 fue bautizado por todos como "el verano de Lena".
La pequeña, con apenas tres meses, era el centro de todas las miradas. Sus ojos grandes y oscuros parecían absorber cada detalle del fiordo, cada reflejo de luz en el agua, cada sombra de las montañas. Y cuando algo llamaba su atención, sonreía de una manera que derretía corazones.
—Es igual que el abuelo —dijo Yuki una tarde, mientras la sostenía en brazos—. Tiene esa misma mirada. Como si estuviera viendo algo que los demás n