PUNTO DE VISTA DE LEO
El sobre no se movió. Estuvo allí toda la noche, sobre la mesa de centro, como una mancha beige en mi realidad. No lo toqué. No lo abrí. Solo lo observaba desde la distancia, desde la cama, desde la cocina, como si fuera un artefacto inestable que pudiera estallar.
La amenaza de Packer resonaba en mi cabeza con el ritmo sordo de un latido. "Las autoridades de protección de menores..." Sabía cómo funcionaba. Un informe, una sospecha. Un hermano mayor con antecedentes (y los