PUNTO DE VISTA DE LEO
La sonrisa de Daniel Packer no se movió. Era como una máscara de lujo, pulida e impenetrable. El aire en mi pequeño apartamento olía ahora a su colonia cara, un aroma a bosque oscuro y dinero que no lograba tapar el olor a humedad y a café de ayer.
—¿Aprovechar? —logré decir, manteniendo la voz lo más firme que pude. La adrenalina seguía ahí, pero ahora se mezclaba con algo más: una curiosidad fría y peligrosa—. Usted no hace nada por nadie si no hay algo para usted detrás