PUNTO DE VISTA DE JASON
El deshielo llegó como un suspiro prolongado del mundo. Gotas que repiqueteaban en los aleros se convirtieron en arroyos cantarines, y el río principal, hinchado con agua de nieve, rugió con una voz poderosa y renovada. Con el agua vino la noticia: el paso norte estaba abierto. Y con el paso, la esperanza.
La expectación en la Ciudadela era palpable, una vibración en el aire más cálido. Scott pasaba horas en las almenas más altas, afirmando que podía "oler" el regreso de su hermano. Los perros, captando su ánimo, correteaban nerviosos, siguiéndolo por todas partes. Kira mantenía una calma exterior de acero, pero la veía revisando el estudio de Loe, alisando el cobertor de su cama, gestos pequeños y domésticos que delataban la tormenta interior.
Para mí, la espera fue una lección en la nueva naturaleza de mi reinado. Antes, habría enviado una escolta, habría despejado los caminos, habría controlado la llegada. Ahora, no gobernaba sobre movimientos, solo sobre el