Gracias por hoy.
Para suerte de Leonor era fin de semana, lo que significaba que no tendría que ver a Emily ni a sus estúpidos asistentes durante dos días. Tendría tiempo para relajarse con Clara, salir a pasear y, aunque fuera por unas horas, olvidarse de la absurda obsesión que Emily había tomado hacia ella
Tenía algunos trabajos pendientes del día anterior, pero la verdad era que, en cualquier momento, Emily podría despedirla a causa de Gabriel. ¿Para qué entonces dar el cien por ciento a una empresa que no