Capítulo 28: El obsequio.
Fiorina terminó de vestirse, aún con la cabellera húmeda cayéndole por la espalda y empapando levemente la tela de la pijama.
Había elegido una de las más cómodas que encontró en el armario de invitados.
Algodón suave, corte sencillo, nada provocativa… Sin embargo, lo que llamó su atención no fue el diseño… sino el estado de la prenda.
Todo parecía nuevo, impecable y limpio en exceso.
Al tomar otra pijama para verificarlo, notó discretamente las etiquetas aún colocadas, ocultas en la costura