Capítulo 27: CEO peligroso.
La mujer se quedó atónita ante las palabras de su jefe.
Vio cómo él sacó su teléfono móvil, y marcó un número.
—Marco. Asegúrate de detenerlos a como sea. Envía a los oficiales de tránsito, y haz que hablen. Quiero saber quién los envío a vigilarnos.
—Como ordene, señor Marchesani —contestó el asistente del CEO del otro lado de la línea telefónica.
Giorgio guardó su móvil y volvió a ver a Fiorina.
—Los vamos a perder, señorita Cassini. Si es uno de los hombres de Massimo, podría s