Capítulo 29: La carta del ex.
✧✧✧ Al día siguiente, en el edificio de Casa Dorata M. ✧✧✧
En la oficina del CEO, Giorgio Marchesani se encontraba sentado tras su elegante escritorio, con sus manos entrelazadas sobre la mesa, y sus ojos afilados y grises, fijos en Marco, su asistente.
—¿Ya trajeron nuevamente el vehículo de mi mujer? —preguntó el CEO.
—Sí, señor Marchesani —asintió Marco—. Sin embargo… dentro del vehículo, se encontró esto —el hombre se acercó al escritorio.
Marco sacó de un bolso negro, la caja del obsequio: rojo brillante, con un moño.
Giorgio arqueó una ceja, viendo la caja con curiosidad.
—¿Es segura? ¿Revisaron que no haya nada peligroso en su interior?
Marco asintió.
—Se usó un detector por si pudiera haber una bomba. Nadie vio el contenido por respeto a su pronta esposa.
El CEO Marchesani asintió levemente. Casi al instante, sus manos tomaron la caja, atrayéndola hacia él y…
¡Comenzó a abrirla!
—¡Se… Señor! —exclamó sorprendido Marco—. No debería…
—Calla —lo silenció