26. PAGANDO LAS FACTURAS
TRINITY
Los pies de puntillas en el aire con todos los músculos de la pierna tensos, mientras mis caderas se contorneaban y mi mano empujaba su cabeza para que me tomara más profundo y rápido.
Llevé la otra mano por debajo de mi blusa y subí la copa del sujetador para apretarme el duro pezón, manoseándome eróticamente, imaginando que eran sus caricias.
Nathan tenía razón, no duraría ni 5 minutos.
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NATHAN
“Diosa, nos va a ahogar en este cachondo coño”, mi lobo gruñía excitado en mi consci