25. PIDIENDO PERDÓN
TRINITY
Estaba anhelando este momento, sin embargo, ahora que lo tenía frente a mí, a este sexy y masculino hombre desprendiendo pura testosterona, sentía ese salto constante en el estómago.
“Esto es solo sexo, Trinity, disfruta tu momento”.
— Llegas tarde, creo que ya pasaron los quince minutos que tenía libres —le dije levantando la barbilla, pero mis ojos no podían dejar de desnudarlo, sobre todo esa silueta dura que ya se marcaba en su bragueta.
—Yo soy aquí el jefe nena y te doy tiempo l