Mundo ficciónIniciar sesiónIsabella había desarrollado el hábito de levantarse antes del amanecer para explorar los rincones más olvidados del palacio. No era solo por evitar a Lady Cordelia y sus infinitas lecciones sobre "cómo sostener apropiadamente una copa de vino sin parecer una campesina", sino porque había algo profundamente reconfortante en caminar por pasillos vacíos donde sus pasos eran el único sonido que rompía el silencio.
Esa ma







