El silencio que se forma después de su anuncio es brutal. Amara siente una punzada en el estómago. Un aplazamiento no cambia nada, solo retrasa el abismo, solo le da una semana más para seguir fingiendo, una semana más de mentiras, de insomnio, de desear que Liam cruce esa puerta y detenga todo.
–Si es tu decisión… así se hará –dice finalmente, con voz apagada, como si le arrancaran las palabras una por una. Se pone de pie lentamente, sintiendo que sus piernas pesan una tonelada.
Carlos asien