Amara despierta con la sensación inmediata de que algo está mal, no como un pensamiento claro sino como un vacío físico, una ausencia que le golpea el pecho antes incluso de abrir los ojos, y durante unos segundos permanece inmóvil, tratando de ordenar el cuerpo, el dolor persistente entre las piernas, el cansancio brutal que le pesa en cada músculo, el recuerdo fragmentado del parto, del llanto, del alivio, de los brazos de Liam cerca, demasiado cerca como para no notarlo ahora.
Abre los ojos.