Mientras tanto, en la cabaña… Kate camina de un lado a otro como un animal enjaulado. Sus pasos golpean la madera del suelo con desesperación, marcando un ritmo acelerado y errático. Lleva horas sin recibir comunicación del exterior, y esa incertidumbre la está consumiendo.
–Si sigues caminando así vas a abrir un agujero en el piso –dice Lucas desde la mesa, intentando sonar relajado, aunque la taza de té le tiembla en las manos. Su mirada no logra disimular la tensión que le atraviesa los mús