La mañana llegó sin prisa. Nikolas fue el primero en despertar. Sentía el cuerpo pesado, pero también una calma que no había experimentado en mucho tiempo. Giró el rostro y vio a Valentina dormida a su lado. Su respiración era tranquila. No parecía inquieta. Eso le dio una sensación de alivio que se quedó en su pecho.
Se quedó mirándola varios segundos. No estaba pensando en el pasado ni en lo que vendría después. Solo estaba ahí, presente. Sentía que había pasado demasiado tiempo sin permitirs