Agnes y Ares venían entrando cuando todo ocurrió. No tuvieron tiempo de entender lo que pasaba antes de escuchar el grito, de dolor. Ambos reaccionaron por instinto.
Agnes fue la primera en moverse. Su voz salió firme, clara, cargada de autoridad, aunque por dentro el pánico comenzaba a abrirse paso. Ares la siguió sin pensarlo, con el corazón acelerado y la mente enfocada en una sola cosa. Valentina estaba en el suelo. No respondía. Y dentro de ella había una vida que para ellos ya tenía un lu