Agnes tomó la palabra con un tono firme, aunque medido.
—Mi familia es un tema que no tocaré —dijo—. Aunque ustedes pueden suponer cómo se encuentran con la noticia.
Ares, aprovechando la pausa, intervino con seguridad:
—Mi esposa no desea hablar de eso, pero ya que estamos aquí, quiero dar mi versión de la historia… esa que todos ignoran.
Me enteré del engaño justo el día de la boda. Es falsa la versión que Alicia ha repetido durante años, esa estupidez de que yo siempre lo supe y que no la de