El tiempo había pasado y por fin había llegado el día. Hoy le realizarían la cirugía a Agnes, algo que no le agradaba en absoluto. Ella siempre había querido dar a luz de forma natural, pero Ares no lo permitió. No quería que pasara por un proceso que pudiera atemorizarla o marcarla de tal manera que, en el futuro, le impidiera traer otro hijo al mundo. Como médico, había visto demasiados casos en los que ese tipo de experiencias dejaban huellas profundas en las personas, y no estaba dispuesto